martes, 10 de septiembre de 2013

El tiempo y la vida.


Muchas veces durante el día estamos sometidos a mucho estrés, pensamientos van y vienen, tensiones... mal humor... etc etc.
En la actualidad nuestra vida es correr correr y correr, no, nos damos cuenta de las cosas bellas, de los momentos de felicidad, estamos realmente programados a detectar momentos de angustia. Un día subí al transporte público, era estresante estar ahí, algunas mujeres pintándose, los hombres viendo el reloj, se detenía el transporte por unos segundos y todos su cara de “otra vez, no voy a llegar“, fue cuando realmente pensé, debemos estar así... y nuestra vida, corriendo no alcanzamos a disfrutar algo, un abrazo, un beso o una sonrisa, pues por nuestra prisa no alcanzamos a percibir ello.


Otro ejemplo son las cargas de trabajo, si esas tensiones que juntamos durante nuestras horas laborales y aun así las transportamos a casa, que difícil es dejar a un lado tu persona, tu familia, tus amigos, solo por el trabajo, a todos nos pasa, hasta llega el momento de que te sientes fastidiado, y estas tan tenso que quieres aventar todo, y lamentablemente te desquitas con la persona que menos tiene la culpa, con esa que no pidió, que te cargaras de trabajo, o que no tiene la responsabilidad, de que no logres controlar tus tiempos. Recuerda que para los jefes entre más cosas hagas por menos precio es mejor, ellos aprenden a cargarte la mano, no respetan tu tiempo y deciden que si tienes tiempo en la tarde y puedes dedicárselo al trabajo, es mejor, pues ellos te pagan solo 8 horas.

Y entonces debo ser conformista???
No, no debes ser conformista, debes aprender a respetar tiempos, dale su tiempo a todo, el jefe note pagara menos, si decides solo dedicarle una hora o dos, al trabajo en tu tiempo libre, debes ser disciplinado y cumplirlo, pero sobre todo, darte tu tiempo para disfrutar esos pequeños momentos de la vida que se llaman felicidad.

Ahora recuerda que por las noches somos más sensibles, las preocupaciones se hacen más grandes, gigantes, y esas pequeñas ideas que puedes resolver en el día, se hacen grandes en las noches y aplastan tu sueño, uno de los principales errores durante el matrimonio es que alguno lleve sus tensiones de trabajo o preocupaciones de dinero a la casa. Porque preocuparme por cosas simples... es decir, no comprendo aun el pensamiento humano, normalmente estamos fascinados o hipnotizados con la televisión, que deseamos una vida similar a la de los protagonistas, casas, carros, familias y nuestra frustraciones llegan cuando no las alcanzamos, te frustras, pero sigue querer tener una vida llena de lujos, pensando eso es vida.
Pasamos la vida queriendo llegar a ese estándar, olvidando lo principal, salud, tranquilidad, amor, es decir, podemos pasar 50 años queriendo alcanzar ese sueño y cuando volteamos,  nos damos cuenta que no disfrutamos nuestra familia, que no disfrutamos nuestra pareja o que simplemente ya es demasiado tarde para disfrutar a quien ya partió de este mundo.

Te ha pasado???

Sabes que es lo más barato del mundo???, es un beso, un abrazo, un te amo, te quiero... y la gente no lo valora, por lo mismo que es barato, algunos hasta lo dicen ya en automático, les dices: te amo, te contestan: aaaah!!! Yo también... en mi caso digo: tu también que??? Responde: yo también te amo!!!, le digo ok, pero ahora dímelo con sentimiento y como si lo sintieras, no es por molestar, no es por la inseguridad, si no por el hecho de que no pase del cerebro a la boca, si no que esta vez llegue hasta el corazón. O no has sentido los te amo que solo salen en automático??? Son fríos y no causan el mismo efecto.

Una vez hice un experimento, estaba trabajando en un lugar donde podía atender a mucha gente, algunos los atendía con mucha amabilidad, otros serio y algunos muy apático... me di cuenta que a los que atendía, con amabilidad, simplemente al irse se iban agradecidos, me decían es muy amable, gracias que tenga lindo día, una sonrisa, guao!!! Me sentía bien, lo disfrutaba, en cambio cuando los atendía el apático... solo decían “gracias“ y se marchaban, fue entonces que descubrí, que puedes influir en los sentimientos a pesar de que interactúes con la persona por unos segundos, es decir, cuando vas al metro y te atiende una taquillera amargada, te avienta los boleto y dinero, dices ashhh!!! Pobre vieja amargada, te vas con ese sentimiento, y lo contagias en el metro cuando vas entrar y empujas... y así va la cadena, apoco no???


Ya por terminar solo queda recomendar, hay tiempo para todo, hay tiempo del trabajo, tiempo de relajación y así, solo es cuestión de organizarte, pero sobre todo disciplina, aprende a valorar lo que tienes y disfruta de aquellos pequeños momentos de felicidad, porque hay muchos en el día, solo que como son comunes... no les damos importancia. Feliz día!!! Sonríe también es gratis!!!


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