Cuando se llega a este mundo, en
nuestra niñez conocemos la verdadera felicidad, aquella que por naturaleza nace
por nacer, somos felices con un juguete, un abrazo, un beso y hasta para comer.
Tan simple y son momentos inigualables.
Conforme vamos creciendo nuestra naturaleza va exigiendo más... ya no nos
conformamos con el carrito o juguete, ahora buscamos un carro de verdad, dinero
y todo lo que “supuestamente“ nos hace feliz.
Pero ese vacío nunca se llena, queremos más y más... nunca estamos conformes, y
mucho menos en la tecnología, que cada vez va un paso adelante... ya lo vivimos
en los Smartphone, que para tener el más moderno, siempre depende del dinero y
la necesidad, aparte que es relativo decir es el mejor, pues solo pasan unos días,
para que se vuelva en otro Smartphone x. Así que volverte dependiente de algo,
es atarte a una barrera o cadena, eso que no dejara superar un ciclo o cerrar
un circulo, vamos en algunos casos se vuelve obstáculo de superación.
Quiero incluir una reflexión para poder plasmar mejor este tema.
Resulta que hace muchos años un viejo maestro junto a su discípulo, paseaba por
los pueblos, hasta que un buen día en un camino... encontró una chocita a penas
podía estar de pie, alejado de las ciudades, el maestro decidió entrar a
conocer la familia.
La familia humilde y conformada de 5 integrantes, los recibió, la primera impresión
del discípulo fue mirar la pobreza que se desbordaba en aquella choza, el
maestro ya en confianza le pregunto al padre de familia, -como pueden
sobrevivir aquí??? Si no hay en donde trabajar... a lo que el padre contesto...
-usted logra ver aquella vaquita flaca de ahí, esa vaca flaca es la que nos
mantiene vivos, la poca leche que da... es la que nos mantiene... sin más que
preguntar, decidieron pasar la noche ahí. Pero en la madrugada deciden salir el
maestro y su discípulo, pero antes de partir, el maestro pide al discípulo que
le traiga la vaca flaca, este un poco desorientado y con inocencia se la pone
enfrente... el maestro agarra y la avienta por un precipicio, el discípulo
grita... nooo!!! Que ha hecho, que no ve que es el último que les queda para
sobrevivir... el maestro da media vuelta y le dice vámonos... toda esa imagen remuerde
durante 3 años al joven discípulo, que no aguanta más ese sentimiento de culpa,
y decide llevarles algo de comer y pedir disculpa a la familia, en el camino a
lo lejos mira que ya no es un chocita, es un caserón... con muchos lujos, solo
va pensando en que tuvieron que vender sus terrenos para sobrevivir, aun así
decide llegar para saber, si alguien tiene datos de ellos, pero o sorpresa
cuando abren la puerta y se da cuenta que es la misma familia, que ya no tiene
la ropa sucia y rota, que vive entre lujos ... y pregunta cómo???... como puede
ser esto???...
A lo que el padre contesta.- un día nos levantamos y la vaquita flaca, había caído
por un precipicio, así que tuvimos que buscar otras formas para sobrevivir,
tuvimos que abrir nuestras expectativas... y nos fue tan bien... que
simplemente mírenos...
Quizá las historias reales, no pueden estar llenas de tanta fantasía, pero algo
debes estar seguro, si te atas a algo, probablemente te coloques una cadena, que
solo te deja llegar a ciertos límites, esas cadenas, suelen ser parejas,
trabajos, situaciones, personas, o mentalidades, el amor es un sentimiento
hermoso, pero no encadena, no envidia, no pone límites... no te ates a una relación
que no funciono, aprende a cerrar círculos, si dejas alguno abierto impedirá que
pases a un nueva situación y quedaras atrapado en un infinito, donde el miedo
al dolor o el miedo a lo desconocido, creara una cadena, que formara tus
limites impidiendo progresar, conocer o experimentar.
A veces es incompresible ver personas que lloran a sus ex‘s a pesar de engaños,
maltratos, etc. Pero es porque se conforman con la vaca flaca, con recibir
poquito amor y piensan que ese es su límite, para ellos es su cuento de amor
con final feliz, se te hace conocida la historia??? Cuando te quitan la vaca flaca tienes dos
opciones, quedarte ahí llorando por tu va flaca, o abrir tus horizontes, cuando
levantas la vista, veras que tienes todo un establo a tu disposición, pero ten
cuidado, porque hay vacas flacas, con vacas gordas y vacas medianas,
lamentablemente algunos buscan las vacas flacas, porque se acostumbraron, a
recibir esa forma de expresar amor... pero ese será otro tema... por ahora lo único
que me interesa compartir es:
“Para saber lo que es posible...
Es necesario intentar lo imposible...”
Esta frase dicha por Yokoi Kenji, representa, si tú quieres saber cuáles son
tus límites, necesitas intentar sobrepasarlos, en el trabajo, en los estudios,
en el amor. No fabriques cadenas... el hombre nació para romperlas y date
cuenta que nada es indispensable, solo Dios.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario