Quizá te has dado
cuenta o te has preguntado por qué muchas veces te cuesta trabajo relacionarte
con las personas, tal vez has pensado que convives con gente difícil o que
quienes están a tu alrededor no te comprenden y te juzgan por todo, o has
sentido que no logras adaptarte pues los demás no entienden tu forma de ser, y
muchas veces has pedido o has deseado que las personas cambien pues quizá así,
las cosas podrían ir mejor.
Ciertamente los
sucesos que vivimos a lo largo de nuestra vida, desde que estábamos en el
vientre, indudablemente influyen en nuestra personalidad, podría asegurarlo,
sin embargo fácilmente logramos caer en la mentira de que todo lo que hacemos y
la personalidad que poseemos se encuentra justificada por dichos sucesos, hoy
quiero decirte que no necesariamente tiene que ser así, pues nosotros podemos
decidir hasta qué momento queremos arrastrar las consecuencias de “una vida
llena de desgracia”, si así quieres llamarle, y decir basta para dar inicio a
una vida en donde se rompan estos esquemas y comenzar a escribir nuestra propia
historia.
Y es que tal vez no
nos damos cuenta pero si pensamos que toda la gente tiene algún problema con
nosotros, lo más probable es que sea el momento de un cambio de actitud, pues
no podemos pretender cambiar al mundo si no comenzamos por nosotros mismos.
Para comenzar te
aconsejo que cuando sientas o pienses que alguien te ofende, no lo tomes
personal pues del cien por ciento de las veces que no sentimos o pensamos que
alguien nos ofendió con toda intención solo el cinco por ciento fue así pues el
noventa y cinco restante solo es nuestra mente la que nos lleva a pensar que
así fue, tal vez es momento de redireccionar los pensamientos, para generar
relaciones más saludables, y si comienzas a practicar el ser detallista con
quienes te rodean, dando una palabra de aliento, un abrazo, o simplemente les
haces ver que son importantes por el hecho de ser seres humanos, pronto verás
que eso mismo será lo que estarás recibiendo, pero más allá de eso, no hay como
la satisfacción de ayudar a alguien más mediante un palabra o un consejo en el
momento indicado, el hecho de saber que estás ayudando a alguien será
suficiente para hacerte sentir mucho mejor y cambiar el concepto de ti mismo.
Es tiempo de dejar
que el pasado y las circunstancias
definan tu manera de actuar, anímate a dejar atrás lo que te impide vivir en
plenitud, pues nada, absolutamente nada
puede influir en tus pensamientos, sentimientos, emociones o manera de sentirte
a menos que tú lo permitas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario