miércoles, 2 de octubre de 2013

Sobre las relaciones interpersonales.

Quizá te has dado cuenta o te has preguntado por qué muchas veces te cuesta trabajo relacionarte con las personas, tal vez has pensado que convives con gente difícil o que quienes están a tu alrededor no te comprenden y te juzgan por todo, o has sentido que no logras adaptarte pues los demás no entienden tu forma de ser, y muchas veces has pedido o has deseado que las personas cambien pues quizá así, las cosas podrían ir mejor.
Ciertamente los sucesos que vivimos a lo largo de nuestra vida, desde que estábamos en el vientre, indudablemente influyen en nuestra personalidad, podría asegurarlo, sin embargo fácilmente logramos caer en la mentira de que todo lo que hacemos y la personalidad que poseemos se encuentra justificada por dichos sucesos, hoy quiero decirte que no necesariamente tiene que ser así, pues nosotros podemos decidir hasta qué momento queremos arrastrar las consecuencias de “una vida llena de desgracia”, si así quieres llamarle, y decir basta para dar inicio a una vida en donde se rompan estos esquemas y comenzar a escribir nuestra propia historia.
Y es que tal vez no nos damos cuenta pero si pensamos que toda la gente tiene algún problema con nosotros, lo más probable es que sea el momento de un cambio de actitud, pues no podemos pretender cambiar al mundo si no comenzamos por nosotros mismos.
Para comenzar te aconsejo que cuando sientas o pienses que alguien te ofende, no lo tomes personal pues del cien por ciento de las veces que no sentimos o pensamos que alguien nos ofendió con toda intención solo el cinco por ciento fue así pues el noventa y cinco restante solo es nuestra mente la que nos lleva a pensar que así fue, tal vez es momento de redireccionar los pensamientos, para generar relaciones más saludables, y si comienzas a practicar el ser detallista con quienes te rodean, dando una palabra de aliento, un abrazo, o simplemente les haces ver que son importantes por el hecho de ser seres humanos, pronto verás que eso mismo será lo que estarás recibiendo, pero más allá de eso, no hay como la satisfacción de ayudar a alguien más mediante un palabra o un consejo en el momento indicado, el hecho de saber que estás ayudando a alguien será suficiente para hacerte sentir mucho mejor y cambiar el concepto de ti mismo.
Es tiempo de dejar que  el pasado y las circunstancias definan tu manera de actuar, anímate a dejar atrás lo que te impide vivir en plenitud, pues nada,  absolutamente nada puede influir en tus pensamientos, sentimientos, emociones o manera de sentirte a menos que tú lo permitas.

Vive en plenitud, pues nuestro Creador nos ha dado un mundo de posibilidades para salir adelante, dejar el pasado a donde pertenece, saber vivir y disfrutar al máximo la gran oportunidad de vivir.



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